Superando el Vacío Emocional: Mi Camino de Autoconocimiento

De una simple búsqueda en Google a un camino de transformación.

El inicio del cambio

Hace algunos años empecé a sentir que algo dentro de mí estaba cambiando. No sabía bien qué era, ni cómo nombrarlo. Solo sabía que me incomodaba y que debía prestarle atención… aunque no tenía idea de cómo hacerlo.

En ese entonces no se hablaba tanto de terapia o autoconocimiento como ahora. Recuerdo estar sentada frente a la computadora en mi puesto de trabajo y preguntarme: ¿Por qué me siento así? ¿Será que tengo depresión? ¿Es así como se siente? ¿Y ahora qué hago? ¿Con quién hablo si ni siquiera sé lo que tengo? Había un miedo profundo a reconocer en voz alta que algo dentro de mí no se sentía bien.

Por fuera, mi vida estaba bien: mi familia, mi salud, un hogar, un trabajo, comodidades. Y sin embargo, no lograba sentirme plena, dichosa, feliz. En silencio me repetía una y otra vez: ¿qué me pasa? ¿qué tengo? Había algo que no encajaba, pero no sabía por dónde empezar.

Mi búsqueda de respuestas

Sin embargo, la incomodidad se sentía cada vez más presente. Hoy entiendo que era la parte de mí que me estaba pidiendo hacerme cargo de todo lo que había guardado por años y que ahora comenzaba a caducar.

Así que la primera “herramienta” que se me ocurrió fue Google. Sí, literal escribí: “¿cómo saber si tengo depresión?” Y por ahí empecé.

Leí artículos sobre la depresión, escuché podcasts de autoayuda, libros de espiritualidad y me inscribí en talleres de autoconocimiento. Al igual que la meditación guiada, que me enseñó a observar mis pensamientos y emociones con curiosidad y sin juicio.

Reconociendo el vacío

Poco a poco fui reconociendo aquello que al inicio se sentía tan extraño: una sensación de desconexión. Sentía un hueco interno que me aislaba de todo y me impedía sentirme en paz. Y ahora súmale la culpa: si lo tengo todo, ¿por qué no puedo ser feliz?

Entonces apareció la gran pregunta: ¿cómo se llena este vacío?

Esa pregunta fue el inicio de un viaje profundo, lleno de sinceridad, valentía y autenticidad.

No se trataba solo de una mala temporada. Había llegado el momento de hacer cambios importantes en mi vida, y entendí que necesitaba la madurez y el coraje para atravesar lo que el universo me pedía.

Así que me comprometí conmigo misma a hacerlo de manera profunda y también a nivel profesional. Participé en programas de terapia del silencio, que me ayudaron a escuchar lo que mi cuerpo y emociones necesitaban; me formé en relaciones interpersonales y gestión emocional; profundicé en psicoterapia contemplativa; e incluso realicé un máster espiritual que me llevó a reconocer la esencia de la vida y reconectar con la realidad desde otro nivel de consciencia.

Nacimiento de Arraigología

De ese viaje nace este espacio: Arraigología, un lugar donde comparto lo que fui descubriendo, con la esperanza de que alguna de estas palabras resuene contigo y te acompañe en tu propio camino hacia adentro, hacia tu raíz, hacia tu verdad.

Aquí encontrarás herramientas, reflexiones y compañía para explorar tu propio viaje de autoconocimiento y reconexión contigo mismo(a).

Me encantaría saber: ¿alguna vez sentiste un vacío similar? Si quieres, comparte tu experiencia en los comentarios o simplemente deja una palabra que resuene contigo.

Si has llegado hasta aquí, no ha sido por casualidad: es la vida que te ha traído. 🌱

Bienvenido(a).


Deja un comentario